Peeling

   El peeling y la microdermoabrasión son dos procedimientos que se emplean para renovar las capas más expuestas de la piel, permitiendo que mejore el aspecto y las condiciones del cutis, disimulando arrugas, cicatrices, manchas, secuelas de acné y otros defectos.

   La diferencia entre ambos procedimientos es que el peeling se realiza con productos químicos y la microdermoabrasión es un método de pulido mecánico.

   El peeling o pulido se lleva a cabo pincelando la piel con ácidos orgánicos extraídos de frutas y granos. Estos productos aceleran los ciclos celulares y provocan la exfoliación de los estratos superficiales de la piel.

   La microdermoabrasión con punta de diamante se realiza con un equipo que aspira y pule con microcristales de diamante la superficie de la piel descamando hasta los niveles requeridos. El tratamiento consiste en varias sesiones breves, por lo cual no es necesario modificar las rutinas. Requiere de alta protección solar y de cremas hidratantes.

   Ambos son procedimientos indoloros que mejoran rápidamente el cutis, dejando la piel suave y tersa.

   Se pueden realizar en cualquier época del año, presentan menos inconvenientes y molestias si se practican cuando no hay exposición solar, es decir, en otoño e invierno.

   La duración de las sesiones es de 20 a 30 minutos aproximadamente. El número de sesiones es variable, aunque en general es de 4 a 10, con un intervalo entre ellas de una a tres semanas.

   En nuestro centro sólo utilizamos productos de óptima calidad de los laboratorios más experimentados en la materia.